Casos e Historias

Gracias a los esfuerzos de todos los miembros de PROANI, y a la colaboración y donación de todas las personas que nos apoyan, hemos tenido el honor de brindarles una segunda oportunidad a varios animalitos.

 

Aquí les compartimos algunos de ellos. Coloca el cursor sobre la fotografía para leer más sobre su historia!

 

"Porque ella me hablo con su mirada....me dijo..."¡Ayúdame!." Miraba como la vida se le escapaba de entre sus patas con cada minuto que pasaba. Yo tenia que hacer algo o de lo contrario no habría nada de humanidad y compasión en mi. Sin eso ¿Cual es nuestro propósito en la tierra?" -Rescatista voluntaria de Linda

OJITOS

Ojitos fue uno de nuestros primero rescates. O quizas, fue él quien nos escogio a nosotros. Ojitos paso en frente de la clinica veterinaria que apoya a PROANI. Estaba lleno de tumores en todo su cuerpo, y tumores en ambos ojos, impidiéndole la vista. El doctor lo vio y le indico a su asistente que lo agarrara, pero el perro salio  corriendo. Al dia siguiente, se apareció en frente de la veterinaria nuevamente. Como daría con ese lugar si no podía ni ver? Esta vez, se logro atrapar para examinarlo. Estaba desnutrido y temeroso, con un caso avanzado de tumores. Los doctores decidieron darle una oportunidad de vida; dejándolo en el consultorio y tratándolo con quimioterapia.

 

Gracias al apoyo de donaciones para su tratamiento, se le practicaron 8 quimioterapias y se le eliminaron los tumores. Logro recuperar la vista del ojo derecho, pero se le tuvo que extirpar el ojo izquierdo. Cuatro meses después, se recupero totalmente y es ahora un perro muy agradecido y noble. Los doctores deciden adoptarlo, y se convierte en la mascota de la veterinaria.

 


GARAGE

Recibimos una llamada de una señora (anónima) para reportar que había un perrito sufriendo y muy lastimado. La señora nos solicitó nuestra ayuda si podíamos ayudar al animalito que estaba en situación crítica. Dos miembros de PROANI se presentaron a la dirección donde estaba el perro. Este estaba en condiciones terribles, triste, desnutrido, con problemas de piel y con una herida en su pata delantera derecha. Su herida indicaba que había sido mantenido con un grillete amarrado a tal grado que le corto la piel.

 

Estaba escondido bajo unas gradas e intentaba morder en su dolor y temor hacia los humanos. Sin embargo, su condición estaba tan mala que no tenía fuerzas para levantarse. Con apoyo de una veterinaria, se logró recoger y  permaneció aproximadamente  2 meses interno en la clínica hasta que se recuperó y se dio en adopción. Proani estuvo pendiente y supliendo las necesidades del animal como alimento y medicina. Garage fue adoptado y vive felizmente en Santa Bárbara.


LINDA

Un miembro de PROANI vio a Linda deambulando por la calle. Caminaba lento y sin fuerzas; estaba bien desnutrida y sin pelo en la piel. Parecía un fantasma andando. Nos preocupó que la fueran a atropellar, pero en ese momento no podíamos rescatarla, ya que todos nuestros hogares temporales estaban llenos.

 

Al no poder rescatarla, la miembro de PROANI le llevaba comida todas las mañanas en su camino al trabajo. Al menos así lograría darle un poco de alimentación y aliviar su hambre. La primera vez que le dio de comer, se conmovió y empezó a llorar. La mirada de la perrita era una de agradecimiento. A pesar de todo lo que había sufrido, todavía confiaba en una mano humana.

 

Al abrirse un hogar temporal, se rescató a Linda y llevo a la veterinaria. Aquí se diagnosticó que era una perrita ya mayor, con caso extremo de sarna, desnutrición e infección. Los doctores la trataron y se recuperó exitosamente. La voluntaria de hogar temporal decidió adoptarla permanentemente, y ahora esta perrita tiene una segunda oportunidad a una vida digna. 


LUCKY

Recibimos una llamada de una persona cuya sensibilidad y cariño por los animales hizo la diferencia en la vida de este perrito. Ella lo encontró vagando y noto que estaba bastante delgado y desnutrido. Preguntaron a ver si lograban encontrar el dueño, pero al no encontrarlo, le pusieron comida y agua para darle un poco de energía, y luego se fue.

 

Una semana después, lo volvió a ver y se veía peor, con el lado derecho de su cara desgarrado e infectado. Nuevamente le puso agua y comida, pero solamente tomo agua. En ese momento se puso en contacto con PROANI y lo acogió en su casa, para llevarlo al veterinario al día siguiente. Fue atendido por los médicos veterinarios y sus heridas físicas están sanando. Actualmente está recuperando su estado de ánimo en un hogar amoroso mientras encuentra un hogar permanente.